Se encuentra usted aquí

Disponible en:EnglishEspañol

Mayor cooperación financiera internacional es crucial para que países de América Latina y el Caribe puedan enfrentar la “tormenta perfecta” desatada por la crisis del COVID-19

Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, participó el martes 26 de mayo en una serie de eventos sobre los efectos económicos, sociales y ambientales de la pandemia en la región.

26 de mayo de 2020|Comunicado de prensa

Una mayor cooperación financiera internacional es crucial para que los países de América Latina y el Caribe puedan aumentar su espacio fiscal para enfrentar la vulnerabilidad económica, social, productiva y ambiental que arrastran desde hace años, y que se ha visto agravada por la crisis derivada del coronavirus, señaló hoy la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena.

La máxima autoridad de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) participó este martes 26 de mayo en una serie de eventos virtuales de alto nivel en donde advirtió que los países de la región están viviendo una “tormenta perfecta” ya que, al igual que muchas otras economías en desarrollo, no solo deben combatir los efectos actuales de la pandemia del COVID-19, sino que además enfrentan desde hace tiempo una combinación de condiciones internas adversas y crecientes limitaciones externas que han aumentado su vulnerabilidad en diversos ámbitos.

Alicia Bárcena indicó que la región está sufriendo la mayor recesión económica del siglo, el aumento del desempleo, el incremento de personas en situación de pobreza en un contexto de graves brechas estructurales, todo en un ambiente de mayor restrición externa y menor liquidez disponible para las economías emergentes.

Durante el seminario virtual “Una crisis lleva a la otra: Desafíos y respuestas de las economías emergentes en los tiempos del COVID” (One crisis leads to another: Challenges and responses across emerging economies in the time of COVID), organizado por el Institute for Innovation and Public Purpose (IIPP) de la University College London (UCL) -dirigido por la prestigiosa economista Mariana Mazzucato- Alicia Bárcena resaltó que la actual pandemia ha puesto en evidencia los problemas estructurales de la región que se suman a los desafíos del COVID-19. El evento fue moderado por Antonio Andreoni, Profesor Asociado de Economía Industrial en la UCL y Jefe de Investigación del IIPP, y contó con la participación de Jayati Ghosh,  Profesora de Economía en el Centro de Estudios Económicos y Planeamiento de la Universidad de Jawaharlal Nehru en Nueva Delhi, y Richard Kozul-Wright, Director de la División de Globalización y Estrategias del Desarrollo de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), en un debate interactivo donde se abordaron los prospectos para una reactivación en línea con un nuevo pacto (deal) global que requiere mayor cooperación internacional.

“Factores internos y externos se han combinado para producir la peor contracción económica en la historia de la región (-5,3% proyectado para 2020). Pero la historia pre COVID-19 de América Latina y el Caribe tampoco fue una de crecimiento exitoso y estuvo marcada por altos niveles de desigualdad y una ausencia de cambio estructural progresivo”, declaró.

“Estamos viviendo una globalización muy injusta. Hay tremendas asimetrías a nivel global. Por eso necesitamos una asistencia especial de la comunidad internacional para enfrentar esta crisis”, enfatizó la alta funcionaria de las Naciones Unidas.

“Debemos centrarnos en la desigualdad porque queremos evitar la cultura de los privilegios. La desigualdad conspira contra la resiliencia y la forma en que estamos enfrentando la pandemia. Deberíamos tratar sus causas estructurales en nuestra región”, recalcó Bárcena.

La Secretaria Ejecutiva de la CEPAL señaló también que en un mundo interdependiente y dominado por los mercados financieros como el actual, los países no pueden construir espacio fiscal por sí solos. En otras palabras, ni siquiera el manejo fiscal más austero puede asegurar a los países en desarrollo el necesario espacio de políticas para enfrentar la escasez de liquidez internacional que está imperando en estos momentos. “Precisamente por esto es que la cooperación internacional y la asistencia financiera a los mercados emergentes es irreemplazable en las actuales circunstancias de alto endeudamiento de muchos países”, insistió.

En tanto, durante el encuentro titulado “El impacto económico y social del COVID-19 en América Latina y el Caribe”, organizado por la Escuela de Asuntos Públicos y Globales de la Universidad IE (con sede en Madrid, España), dirigida por Susana Malcorra (ex Ministra de Relaciones Exteriores de Argentina y Jefa de Gabinete del ex Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki-moon), Alicia Bárcena reiteró que la pandemia provocará la peor crisis económica y social de la región en décadas, con efectos perjudiciales para el empleo, la lucha contra la pobreza y la reducción de la desigualdad.

Bárcena explicó que las medidas necesarias para detener propagación del coronavirus y salvar vidas, están llevando a la pérdida de empleos (11,6 millones de desempleados más en 2020, en comparación con 2019) y reduciendo los ingresos laborales, personales y domésticos. La pérdida de ingresos afecta principalmente a la población más vulnerable y a la alta proporción de trabajadores informales. Según los últimos datos, agregó, un 54% de los trabajadores no tiene ninguna relación con empleadores, contrato o protección social. En 2018, solo el 47,4% de los empleados contribuían a los sistemas de pensiones y más del 20% de ellos vivían en la pobreza.

“Es por esto que la CEPAL propone proporcionar un ingreso básico de emergencia (IBE) equivalente a una línea de pobreza (aproximadamente 140 dólares) durante seis meses a toda la población en situación de pobreza”, dijo. Esto implicaría un gasto adicional del 2,1% del PIB para llegar a todas las personas que se encontrarán en situación de pobreza este año, declaró la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL.

También se refirió a la necesidad urgente por parte de los países de América Latina y el Caribe de expandir su espacio fiscal actual y acceder a financiamiento en condiciones apropiadas, dado que la recaudación de impuestos de la región es muy baja, con un 23,1% del PIB en promedio, en comparación con el 34,3% del PIB para la OCDE. Dado que los impuestos directos son débiles y la evasión en la región es muy alta, la CEPAL estima que la región perdió 325 mil millones de dólares, o 6,3% del PIB, en 2017 debido al incumplimiento tributario, indicó.

“Estamos en una encrucijada civilizatoria y solo podremos salir de ella buscando soluciones globales. Esta crisis está desafiando al modelo ortodoxo. Necesitamos un nuevo modelo de desarrollo centrado en la igualdad y la sostenibilidad, y un nuevo pacto social para avanzar hacia un mundo menos fragmentado y más igualitario, más democrático y participativo, para reconstruir mejor con sostenibilidad ambiental”, enfatizó Alicia Bárcena.

Más tarde, Alicia Bárcena participó en el seminario virtual Gran Impulso para la Sustentabilidad, organizado por la CEPAL, a través de su oficina en Brasil, y Pacto Global, donde afirmó que el contexto internacional está pasando por un cambio paradigmático y hay una visión crecientemente establecida de que la combinación correcta de políticas para estimular inversiones bajas en carbono y sostenibles brinda oportunidades para el desarrollo socioeconómico.

Precisó que la CEPAL está estructurando una propuesta renovada, articulada en torno a un Gran Impulso (o Big Push) para la Sostenibilidad, un enfoque basado en la coordinación de políticas para movilizar y acelerar inversiones sostenibles, que impulsen un nuevo ciclo virtuoso de crecimiento económico, con generación de empleos e ingresos y reducción de desigualdades y brechas estructurales, mientras se mantienen y regenera la base de recursos naturales de la que depende el desarrollo, dijo.

“Muchos hablan de la nueva normalidad, pero nosotros no queremos volver a donde estábamos antes, queremos un futuro mejor. Creemos que el gran impulso para la sostenibilidad puede ser ese eje guía para una estrategia de salida sostenible de la crisis actual, al contribuir en la construcción de un estilo de desarrollo y convertirse en el motor de un ciclo virtuoso de desarrollo. Para esto, es necesario coordinar y articular políticas y actores”, destacó.

Asimismo, hoy la CEPAL participó también en la Mesa virtual de diálogo regional: “Reactivación productiva con trabajo decente”, organizado por la Oficina Regional de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para América Latina y el Caribe, y en la cual intervino Mario Cimoli, Secretario Ejecutivo Adjunto de la Comisión, en representación de Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva del organismo regional de la ONU.

Durante su intervención, Mario Cimoli señaló que si bien la región va a pasar por una recesión compleja, que va a afectar el crecimiento, el empleo, la pobreza y la desigualdad, lo importante ahora también es preocuparse por una reactivación con mejores condiciones laborales, mayor tecnología, innovación y producción.

“El mundo desde ahora en adelante, ya no va a ser igual. Debemos tener en cuenta que el comercio y las cadenas globales ya no se van a reproducir igual, por ello debemos repensar en la integración regional, no solamente en la especialización de los recursos naturales, hay que contar con mayor diversificación productiva, mayor participación del trabajo y un Estado más fuerte”, alertó la CEPAL en los eventos del día.