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Se reportan los avances del proceso regional sobre el Principio 10 en el Foro de los Países de América Latina y el Caribe sobre el Desarrollo Sostenible y se resaltan sus vínculos con la Agenda 2030

En el Foro de los Países de América Latina y el Caribe para el Desarrollo Sostenible que se celebra en Ciudad de México, del 26 al 28 de abril de 2017, la Viceministra de Medio Ambiente de Costa Rica, Patricia Madrigal, presentó los avances del proceso de negociación y destacó los impactos del mismo en la gobernanza ambiental y en la protección de los derechos humanos.

28 de abril de 2017|Nota informativa

En el Foro de los Países de América Latina y el Caribe para el Desarrollo Sostenible que se celebra en Ciudad de México, del 26 al 28 de abril de 2017, la Viceministra de Medio Ambiente de Costa Rica, Patricia Madrigal, presentó los avances del proceso de negociación y destacó los impactos del mismo en la gobernanza ambiental y en la protección de los derechos humanos.

“Existe un convencimiento de que la participación ciudadana en la toma de decisiones gubernamentales contribuye a lograr impactos significativos, así como la credibilidad del proceso de toma de decisiones y sus resultados”, destacó la Viceministra. “El Principio 10 redefine el concepto tradicional de desarrollo por su carácter inclusivo, transparente y participativo.”

En su alocución, la Viceministra también se refirió a la vinculación con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Recalcó en este sentido que el Principio 10 de la Declaración de Río brinda una visión clara de transparencia, justicia ambiental y de acceso a la información como base para el fortalecimiento de la democracia y la corrección de asimetrías. Asimismo, sostuvo que la participación y la inclusión eran fundamentales para la prevención de los conflictos socio-ambientales. “Sin paz sostenible, estabilidad política, respeto de los derechos humanos y buena gobernanza no se puede aspirar al desarrollo sostenible,” destacó.

La copresidenta del proceso reconoció los esfuerzos de los países por alcanzar un acuerdo regional en 2017 y concluyó que su adopción era un imperativo para que la región pudiera afrontar los desafíos del siglo XXI.